Una estufa de pellets no debería ser completamente silenciosa, pero tampoco debería resultar molesta. Si notas ruidos extraños, vibraciones o sonidos más fuertes de lo habitual, es importante saber que en la mayoría de casos tiene solución.
Aquí analizamos los ruidos más comunes en estufas de pellets, por qué se producen y qué puedes hacer para solucionarlos sin necesidad de cambiar el equipo.
Sí. A diferencia de una estufa de leña, la de pellets tiene componentes eléctricos en funcionamiento constante:
Lo importante no es que haga ruido, sino identificar si el sonido es normal o si algo no está funcionando como debería.
Es el sonido más habitual. Se percibe como un flujo constante de aire, similar a un calefactor.
Reducir potencia cuando ya se ha alcanzado la temperatura y realizar mantenimiento periódico para limpiar ventiladores y conductos.
Si escuchas una vibración o golpeteo irregular, puede deberse a:
Revisar nivelación del equipo, ajustar tornillos externos visibles y comprobar que el tubo esté bien fijado a la pared o al techo.
El sinfín es el mecanismo que introduce el pellet en la cámara de combustión. Es normal escuchar un pequeño “clic” o sonido mecánico cuando se activa.
Sin embargo, si el ruido es muy fuerte o irregular puede deberse a:
Vaciar tolva, limpiar el sistema y usar pellet certificado de buena calidad.
Durante el encendido, la estufa trabaja más intensamente: activa resistencias, ventiladores y sistema de alimentación. Es normal que durante esos minutos suene más.
Si el ruido es exagerado o va en aumento con el tiempo, puede indicar necesidad de mantenimiento o revisión técnica.
Cuando el extractor de humos trabaja a mayor potencia, puede generar un sonido similar a un ventilador potente.
Revisión profesional del conducto y ajuste de parámetros de combustión si es necesario.
Una estufa de pellets nunca será totalmente silenciosa, pero tampoco debería resultar molesta. La mayoría de los ruidos tienen explicación y solución sencilla.
Si detectas cambios bruscos en el sonido habitual, vibraciones excesivas o ruidos metálicos persistentes, lo recomendable es realizar una revisión antes de que el problema vaya a más.
Con buen mantenimiento y una instalación adecuada, el funcionamiento debería ser estable, eficiente y con un nivel de ruido perfectamente asumible en un entorno doméstico.